Reparación de Techos y Hojalatería en Santiago

Una gotera nunca avisa con tiempo: aparece con la primera lluvia fuerte, justo donde más molesta, y desde ese momento no piensas en otra cosa cada vez que el cielo se nubla. Y lo más frustrante: la mancha del cielo casi nunca está debajo del problema real — el agua entra por un punto del techo, corre por costaneras y planchas, y aparece a metros de distancia. Por eso los parches “donde se ve la mancha” fallan una y otra vez. Nuestro trabajo empieza donde debe: arriba, encontrando por dónde entra el agua de verdad.

Tengo una filtración - contactar a Andrés

Servicio de reparación de techos en Santiago

Reparamos

Goteras, techumbres de zinc y teja, canaletas, bajadas de agua y membranas

Dónde

Todo el Gran Santiago, del sector oriente a Maipú, La Florida y Puente Alto

Primer paso

Visita técnica de $12.000, que se descuenta del presupuesto si avanzas

Respaldo

Un solo responsable de principio a fin y garantía escrita de 90 días

Qué reparamos en techumbres

  • Goteras y filtraciones: detección del punto real de entrada y reparación definitiva — no el parche que aguanta una lluvia.
  • Planchas de zinc y tejas: cambio de planchas corroídas o perforadas, reposición de tejas quebradas o corridas, fijaciones nuevas donde el viento hizo lo suyo.
  • Hojalatería: canaletas, bajadas de agua, forros de aleros y caballetes — el sistema completo que conduce el agua fuera de tu casa, reparado o renovado.
  • Impermeabilización y membranas: aplicación de membranas asfálticas y selladores en techos planos, losas y puntos críticos (encuentros, chimeneas, lucarnas).
  • Estructura de techumbre: cambio de costaneras dañadas y refuerzos puntuales cuando la revisión lo detecta.
  • Reparación de lo que el agua dañó adentro: una vez resuelta la filtración, reparamos cielos manchados y muros — la solución completa, no la mitad.

¿Prefieres que un especialista revise tu techo? Cuéntale a Andrés qué está pasando y coordinan la visita.

Hablar con un especialista

De dónde vienen las goteras (casi siempre)

Después de revisar muchos techos, los sospechosos de siempre son pocos y se repiten: canaletas y bajadas tapadas que rebalsan agua hacia adentro del alero (la causa #1 y la más barata de prevenir), fijaciones y sellos envejecidos en techos de zinc — cada tornillo es un punto de entrada potencial cuando su golilla se cristalizó —, encuentros mal resueltos entre techos, muros y chimeneas, donde dos superficies se juntan y el sello original ya cumplió su vida, tejas corridas o quebradas tras vientos fuertes, y en techos planos, membranas que llegaron al final de su ciclo y se agrietaron con los años de sol. La visita técnica revisa el sistema completo — cubierta, sellos, hojalatería y entretecho cuando es accesible — porque reparar solo el punto visible es dejar los otros cinco esperando la próxima lluvia.

Membrana asfáltica, sellador o cambio de planchas: qué corresponde

Si andas cotizando, ya te cruzaste con las soluciones de ferretería: membranas asfálticas, selladores de techo, pinturas impermeabilizantes. Son productos legítimos — nosotros los usamos — pero cada uno sirve para un problema distinto, y el diagnóstico es lo que no viene en el envase. La membrana asfáltica es excelente para losas y techos planos, pero aplicada sobre una superficie sucia o húmeda se despega en meses. El sellador resuelve un tornillo o un encuentro puntual, no una plancha corroída. Y cuando la plancha ya se picó de óxido, no hay producto que la salve: se cambia. Parte de nuestro valor es decirte con honestidad cuál es tu caso — a veces la reparación es más chica de lo que temías, y te lo vamos a decir igual.

El mejor momento para reparar el techo es cuando NO está lloviendo

Suena obvio y nadie lo hace: el techo se recuerda en junio, debajo de la gotera. Pero la reparación ideal ocurre en seco — los sellos y membranas necesitan superficie seca para adherir, y los maestros trabajan mejor y más seguro sin lluvia. Los dueños de casa más previsores nos llaman entre marzo y mayo, antes de las lluvias grandes, para la revisión preventiva: sellos y fijaciones, canaletas y bajadas, y el cambio de lo que está al límite. Cuesta una fracción de la reparación de emergencia y te ahorra el invierno entero de baldes y manchas. Si estás leyendo esto con la gotera activa, escríbenos igual: vemos contigo qué se puede asegurar mientras se programa la reparación de fondo.

¿La filtración ya manchó el cielo o los muros de adentro? Lo reparamos como segunda etapa del mismo proyecto: primero se corta el agua, después se repara y pinta lo dañado — muros incluidos. Una sola coordinación y la casa queda cerrada de verdad.

Cómo trabajamos

  1. Visita técnica ($12.000, se descuenta del presupuesto): subimos al techo — con seguridad y sin apuro — y revisamos cubierta, sellos, hojalatería y los puntos donde el agua se manifiesta adentro.
  2. Diagnóstico con evidencia: te mostramos fotos de lo que encontramos arriba y te explicamos la causa en simple. Sabrás exactamente qué se va a hacer y por qué.
  3. Reparación programada: por clima y por secuencia — primero la cubierta, después los interiores dañados.
  4. Prueba y entrega: probamos con agua donde corresponde y te entregamos el detalle de lo reparado.

Todo nuestro trabajo tiene respaldo por escrito: cada proyecto incluye una garantía escrita de 90 días, establecida en el presupuesto. Si algo atribuible a nuestra ejecución falla, coordinamos la visita, evaluamos el origen y lo reparamos sin costo. En un rubro donde casi todo se promete de palabra, nosotros lo dejamos por escrito.

Atendemos todo el Gran Santiago: Maipú, La Florida, Puente Alto, Santiago Centro, Macul, Peñalolén y Quilicura, además del sector oriente — Providencia, Las Condes, Ñuñoa, La Reina, Vitacura, Lo Barnechea y Chicureo. Detalle en zonas de cobertura.

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Hojalatería: el sistema circulatorio de tu techo

La hojalatería — canaletas, bajadas, forros, caballetes, botaguas — es la mitad olvidada de toda techumbre: la cubierta recibe el agua, pero la hojalatería la conduce fuera de tu casa, y cuando falla, el agua encuentra caminos propios que siempre terminan adentro. Los trabajos que más hacemos: cambio de canaletas vencidas (la canaleta oxidada que gotea por la unión moja el alero por dentro — el origen de la mitad de los aleros podridos), bajadas de agua completas con sus salidas bien resueltas (la bajada que descarga contra el muro fabrica la humedad del primer piso), forros y botaguas en encuentros de techo con muros — la zona de los goteos “misteriosos” — y caballetes re-sellados o renovados. Es trabajo de oficio fino en altura, de ese que en Ñuñoa y Vitacura la gente busca por su nombre: hojalatero. Nosotros lo integramos al proyecto de techumbre completo — porque revisar la cubierta sin revisar su hojalatería es leer la mitad del diagnóstico.

Canaletas y bajadas de agua lluvia: instalación, cambio y reparación

Una canaleta trabaja bien cuando cumple tres cosas: tiene pendiente hacia las bajadas, sus uniones están selladas y hay suficientes bajadas para el agua que recibe. Cuando falla una de las tres, el agua se acumula, rebalsa hacia el alero y termina en el cielo o en el muro. Por eso no basta con cambiar el tramo que gotea: revisamos el recorrido completo.

  • Instalación de canaletas nuevas: en casas que nunca tuvieron, o cuando la remodelación cambió el techo. Se dimensionan según la superficie que drenan.
  • Cambio de canaletas: cuando el óxido ya perforó el fondo o las uniones no aguantan otro sello.
  • Reparación: uniones que gotean, soportes vencidos que dejaron la canaleta sin pendiente, tramos sueltos después de un temporal.
  • Bajadas de agua lluvia: reposición y, sobre todo, una salida bien resuelta. La bajada que descarga contra el muro o en la base de la casa fabrica la humedad del primer piso.

Lo que no hacemos es la limpieza periódica de canaletas: es mantención de la casa y la puede hacer quien te ayuda con el jardín. Lo nuestro es dejarlas con la pendiente, las uniones y las bajadas correctas, que es lo que hace que se tapen menos y no rebalsen.

Zinc, teja o fibrocemento: cada techo falla distinto

  • Techo de zinc: el más común en Santiago. Falla por las fijaciones (la golilla de goma se cristaliza y el tornillo deja pasar agua), por traslapos mal hechos y por óxido en las planchas más antiguas. Muchas veces se resuelve cambiando fijaciones y algunas planchas, sin tocar el resto.
  • Techo de teja: falla por tejas corridas o quebradas después de un viento fuerte y por el fieltro de abajo, que con los años se rompe. Una teja se repone; un fieltro vencido obliga a levantar el paño.
  • Fibrocemento antiguo: las planchas onduladas de casas de los 70 y 80 (el “pizarreño” de antes) pueden contener asbesto. No se cortan, no se lijan y no se perforan, y su retiro lo hace una empresa autorizada. Si tu techo es de esos, te lo decimos en la visita y te explicamos qué se puede hacer y qué no.
  • Losas y techos planos: dependen de la membrana. Cuando se agrieta con los años de sol, se reemplaza el sistema completo sobre la superficie limpia y seca.

Cuando el daño es generalizado, el cambio de techumbre completo (planchas, fieltro, fijaciones y hojalatería) sale más barato a mediano plazo que seguir reparando goteras una por una. Esa decisión se toma con el diagnóstico en la mano, nunca como punto de partida.

La revisión preventiva: qué incluye y por qué se paga sola

La revisión anual pre-invierno, idealmente entre marzo y mayo, es el mejor negocio silencioso de una casa: revisión de fijaciones y sellos con reposición de los que están al límite, estado de canaletas y bajadas (uniones, soportes y pendiente), reposición de tejas corridas y ajuste de caballetes, y un reporte simple con fotos de cómo está tu techo y qué conviene programar. Toma una mañana, cuesta una fracción de cualquier reparación de emergencia, y convierte el “ojalá no llueva fuerte” de cada junio en un invierno sin pensar en el techo. Para las casas de nuestra zona de cobertura ofrecemos exactamente ese servicio — y si en la revisión aparece algo mayor, ya tienes el diagnóstico hecho y la temporada seca por delante para resolverlo con calma.

El entretecho: la caja negra que cuenta la verdad

Cuando el entretecho es accesible, es la mejor herramienta de diagnóstico que existe: desde adentro se ven los puntos de luz que delatan perforaciones, las manchas en la madera que mapean el recorrido histórico del agua, el estado real de costaneras y aislación. Nuestra visita técnica lo incluye siempre que sea posible — y de paso revisamos la aislación térmica, porque un entretecho sin lana (común en casas antiguas de La Reina y Ñuñoa) es calefacción arrendada al cielo: la mejora de aislación se instala en la misma faena que cualquier reparación y se nota en la primera cuenta de gas del invierno.

Preguntas frecuentes sobre reparación de techos

¿Cuánto cuesta reparar una gotera o filtración?

El rango es amplio porque “gotera” puede ser desde un sello puntual hasta el cambio de un paño completo de planchas. Lo que sí podemos prometer: después de la visita técnica sabrás exactamente qué tienes y cuánto cuesta resolverlo de verdad, por partidas — y los $12.000 de la visita se descuentan si avanzas. Desconfía del que te da precio por teléfono sin subirse al techo: o va a cobrar de más, o va a parchar de menos.

¿Por qué la gotera aparece lejos de donde está el daño?

Porque el agua viaja: entra por un punto de la cubierta, corre por la pendiente de las planchas o por las costaneras, y cae al cielo interior donde encuentra el primer paso libre. Por eso los parches puestos “donde está la mancha” suelen fallar — se selló un lugar por donde el agua ni siquiera entraba. Encontrar el punto real de entrada es justamente el trabajo del diagnóstico.

¿Atienden urgencias en plena lluvia?

Escríbele a Andrés directo y cuéntale qué está pasando. Con lluvia no se puede trabajar arriba con seguridad ni sellar bien, así que la reparación definitiva se hace apenas la superficie esté seca; mientras tanto, vemos contigo qué se puede proteger.

¿Hacen limpieza de canaletas?

No. La limpieza periódica es mantención de la casa y no la hacemos. Lo que sí hacemos es instalar, cambiar y reparar canaletas y bajadas: si se tapan seguido o rebalsan, casi siempre es un problema de pendiente, de soportes o de bajadas insuficientes, y eso es lo que corregimos.

¿Reparan también el cielo manchado por la filtración?

Sí, es la segunda etapa natural del proyecto: resuelto el ingreso de agua, se repara el cielo (volcanita dañada, manchas selladas, pintura) y los muros si alcanzaron a sufrir. Lo importante es el orden: reparar el interior antes de cerrar la filtración es pintar sobre un problema vivo.

¿Cambian techumbres completas?

Sí, cuando corresponde: si las planchas están corroídas de forma generalizada o la techumbre ya dio su vida útil, el cambio completo (planchas nuevas, fieltro, fijaciones y hojalatería) es más económico a mediano plazo que reparar por goteo eterno. Es una decisión que se toma con el diagnóstico en la mano — nunca como punto de partida.

Duerme tranquilo el próximo temporal

Cuéntale a Andrés qué está pasando — dónde aparece el agua, desde cuándo, si tienes fotos de la mancha o del techo, mejor. Con eso ya se hace una idea del cuadro antes de subir a revisar.

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